miércoles, 16 de noviembre de 2016

De los 15 kilos que quería bajar en Enero, ya sólo me faltan 20.

Mediados de Noviembre. 

Hola, por si alguien me recuerda; soy esa que SOLÍA comer poco, pesar algo menos y ejercitarse hasta morir.
¿Hola Yuki, me ves desde tu sofá con tu bolsa de patatas fritas?



La verdad es que como ya no sé ni lo que la gente se acuerda de mí, empezaré a contar casi desde cero lo que creo que es relevante de este año. -Las anécdotas y el día a día irán apareciendo poco a poco, pero de momento no quiero aburrir a nadie.-

De lo que puedo ir rescatando en formato recuerdos, es que he pasado un verano especialmente HORRIBLE. La primavera no fue mejor, pero desde luego que he llegado a límites donde pensaba que no volvería a llegar.

He pasado por varios trabajos, en ninguno me he afincado por equis o por y. Me han engañado, he mentido, me han timado, he robado y también me han humillado y rechazado entre varias cosas.
He tenido ataques de ansiedad y de pánico que me han impedido incluso moverme medio metro cuadrado, días de llorar y llorar hasta querer morirme y ver un enorme GAME OVER en mi vida, he fumado porros hasta dormirme, he probado la coca para ver si un "high" me hacía sentir humana, he llorado frente al espejo hasta caerme al suelo, he planificado mi propio sucicidio de diferentes formas, y aún estoy aquí.



No ha sido, ni es, nada fácil. Cada día una vive con la cosa de "a ver qué pasa hoy" y trata de sobrevivir.
Hablando con un familiar que también pasa por depresión, me decía que tengo que dejar de sobrevivir y hacer las cosas POR MÍ. Haciendo lo que creemos que los demás quieren de nosotros, ni somos felices, ni los demás tienen una visión correcta de nosotros.
S, mi mejor amigo, me ha echado broncas inimaginables, dice que no soy ni la sombra de la persona que conoció, que estoy perdida, anulada y que necesito encontrar un objetivo en la vida. Aquella persona que se reía y le insultaba agusto por teléfono, le daba collejas y salía corriendo o incluso que se divertía con cualquier juego absurdo, ya no está. 
Ahora si me das un tortazo y me insultas, es muy posible que me quede callada y parada como una estatua de sal. Los entretenimientos ya no me llaman, las películas o series carecen de interés e incluso salir de casa se me hace obligación.
Despertarme es obligación, comer es obligación, dormir la siesta es obligación, limpiar algo de mi casa es obligación y tratar de hacer algo con el trabajo (que de momento solamente conservo el de limpieza y eso que A es quien suele hacerlo de mi parte) es obligación.

Desde Septiembre empecé a hacer los servicios a la comunidad por aquello que tuve que pagar. Voy a un colegio a hacer trabajos administrativos 4 horas por la mañana y no está mal; pero he faltado muchísimo por tal y como he estado de ánimos.
Tras hablar el otro día con la supervisora, ya que ahora me encuentro "mejor" y no tengo trabajo que me agobie al que ir después de esto, me he comprometido a no faltar y si puedo, hacer alguna hora más y poder terminarlo cuanto antes. Son 210 jornadas, así que tengo para largo.


Más cosas positivas... a principios de Julio adoptamos 2 gatitas más, ya son 4. 3 hembras y un macho. Para ellos A y yo somos sus padres y nos siguen a todas partes de la casa. Cuando estoy mal siempre alguno de ellos está conmigo y dormimos todos en la misma cama (cosa que dentro de poco me van a acabar sacando porque no cabemos).
También nos fuimos de vacaciones el mes pasado, una semanita. Visitamos París y un parque de atracciones cerca de Barcelona. No fue todo lo perfecto que hubiéramos querido, sobre todo por tema dinero, pero la verdad es que desde ahí he empezado a  mejorar algo.

El Loquero y sus pastillas... he decidido dejarlo. Pero poco a poco.
Tengo tal tolerancia ya a los ansiolíticos que puedo tomarme 4 y estar tan fresca.
Los antidepresivos es obvio que no me hacen ni cosquillas cuando estás pensando en ahorcarte.
Así que, poco a poco, iré quitándolas. Total, la sanidad pública no me ha ayudado en NADA. Ni siquiera cuando comenté cosas sobre mis problemas de alimentación (que me costó una barbaridad poder hablar de eso) me han hecho caso. Se han limitado a cambiar de tema y fuera.
Claro, como ahora estoy obesa, no interesa, es tema pasado y nadie hace caso a los gordos que dicen estar mal con su cuerpo de manera enfermiza; por mucho ejercicio límite que hayas podido hacer, atracones o vómitos. Como ya no estás "flaca", ese problema ya no existe. Bravo.



En fin, creo que no voy a alargarme más, iré escribiendo más a menudo (espero); ya que a las mañanas puedo rascarme la barriga bastante en los Trabajos y así ir contando más cosas de mi día a día.
Voy a ver si "hago algo", que llevo aquí hora y media y ni he mirado los informes.

Un abrazo a las que os acordéis de mí, y bienvenid@ si eres nuev@.

 

4 comentarios:

  1. Hola reina, much@s nos acordamos de ti. Me alegra saber de ti aunque no saber q has pasado y sigues pasando por toda esta mierda. Aunque lo suponía. Porque si no escribes, o estás muuuuy bien o muuuuy mal. Lo siento mucho txiki.

    Q decirte de la puta sanidad pública y sus loqueros de mierda (aunque odio generalizar), mi mejor amiga ya no está aquí precisamente por una práxis muy similar a la q cuentas con respecto a los problemas de la alimentación.

    Al menos tienes a A, y a vuestros mininos, q no es poca cosa.

    No puedo decir nada q te alivie, sólo q te entiendo perfectamente porque he pasado y sigo pasando por un año similar al tuyo. Salir de casa quema, el dinero, el peso, la alimentación, las drogas, no ser quien eras, no reconocerte.

    Te mando mil muxus bonita, y para lo q necesites tienes mi whatsapp.

    Irune

    ResponderEliminar
  2. Hola! hermosos tus mininos! Yo también tengo una, y te aseguro que me acompaña mucho más que él, con quien vivo... Pues yo estoy enojada con la sanidad pública fui y soy sólo un maldito número, y sé que funciona así, pero nunca sentí que que les importara. Y aquí estoy luego de varias internaciones, intentos de sucicidio, esta mochila y depresión que me agobia. Ah! Y esos muchos kilos que me trauman día a día... Te entiendo perfectamente...

    Ve al trabajo, ten ese entusiasmo por salir, esa rutina mantienen alejados esos pensamientos. Sigue y sigue...

    Te mando un abrazo y buenas vibras!

    ResponderEliminar
  3. Otra vez tu por acá... pues espero que las cosas mejoren para ti y que sepas que no tener un trabajo fijo no es tan malo, cada quién es distinto en eso y... ESOS GATITOS ME TIENEN E.NA.MO.RA.DA

    ResponderEliminar

Tírame una linterna :)