jueves, 7 de enero de 2016

Divagaciones 2016

Pues bueno, ya estoy aquí de nuevo, a contar lo maravillosa que es mi vida y que me ha tocado la lotería y todo eso. JÁ.


Llevo varios días deseando que se acaben las fechas navideñas; la verdad es que este año me he EMPACHADO de navidad, relaciones familiares y quebraderos de cabeza en cuanto a curro, regalos y movidas.


No ando muy fina en cuanto a estado de ánimo, puede ser porque me va a venir la regla en una semana o simplemente es que sigo igual o peor de la cabeza que siempre.
A se ha ido a trabajar en un sitio nuevo que le ha salido, lo de la cafetería aquella en la que nos metimos era peor que un timo piramidal: la gente trabajando porrón de horas y meses de deudas en salario. ¿Y yo? ni dos semanas estuve. Además, me pillé una gastroenteritis, aproveché y pedí la baja y di los 15 días para largarme de esa secta donde cada día hay un camarero nuevo. Por un sueldo de 500€ y trabajando a jornada completa no me merece la pena.

Si me pongo a detallar, ni acabo. Hay peña a la que le deben más de 2000 pavos, a otra 6000 y así. Lo mío serán unos 300 a lo mucho, así que a ver si dándoles la tabarra me pagan, que ni siquiera he llegado a firmar contrato y me enteré que me habían despedido al estar de baja (y porque yo llamé...) hacéos una idea del tipo de trabajo.


El lunes empecé de limpieza en una academia escolar, donde me pagan más que en la panadería trabajando menos de la mitad y solo voy 3 horas al día (o menos si A viene conmigo a ayudarme) y de lunes a viernes. Ni madrugar, ni festivos, ni fines de semana.

Y en teoría me quieren para largo, que son colegas de mi prima y ya me conocen de cuando estuve de buzoneo, así que 0 presiones y nadie dando la brasa. Yo voy, limpio, apago, cierro y a casa. Ni jefes, ni clientes subnormales, ni presiones de ningún tipo: solamente deja todo limpio y ya. 
Y son mesas, suelos y dos baños; que no es como limpiar un BurriKing ni nada por el estilo. Al menos eso es guay.


Con respecto al tema estrella de la casa, me siento como el culo. No termino de arrancar para ir al gimnasio, la comida ha sido un desastre total y aunque no me he metido atracones, sí que he comido lo que me ha dado la gana y también he vuelto a vomitar ocasionalmente.
Y ahora, lo de siempre: tengo que quitarme 15 kilos (kilo arriba o abajo, pero 15). Y los quiero fuera YA.


Ponerme ropa me da angustia, tengo 2 tallas más de lo que yo consideraba normal-gorda, así que podéis imaginar cómo me siento. Procuro ni siquiera mirarme al espejo al pasar o me dan ganas de llorar. Ni para poder follar me siento. Me bloqueo, me paro y mi cuerpo ni siquiera reacciona. Y me frustro aún más, me siento más vieja, más fea y más gorda. Más inútil, fracasada e inservible; donde parece que solamente las cosas se quedan en Stand-By si me empastillo lo suficiente para caer dormida y sin recuerdos.

¿Dónde quedó la determinación, la motivación y la fuerza de voluntad para estar matándome de hambre y de ejercicio? Necesito que vuelva, aunque me vaya destruyendo poco a poco.
Porque estar en este estado es exactamente igual, o quizá peor. Donde me esfuerzo por motivarme, por alegrarme o por poner interés e ilusión a la vida, pero donde todo eso se va a la basura y todavía la sensación es de ser un lastre más en la vida de otros.


No quiero que esto afecte más a mi vida ni a mi relación, A y yo estamos bien y nos entendemos, pero el problema soy YO con mi asqueroso cuerpo. Incluso a nuestros dos gatos a los que adoro con toda mi alma los dejo más de lado que de costumbre.

Simplemente no puedo sacar vitalidad de donde hay algo marchito. Me esfuerzo, de verdad que sí. Pero todos sabemos que no desaparecerá esa apatía hasta que la báscula y mi cuerpo empiecen a menguar.