miércoles, 29 de abril de 2015

De nuevo aquí. Sintiéndome sola. Que a la escasa gente que pueda llegar a importarle mínimamente, están a infinitos kilómetros de distancia. Que no veo a un solo ser humano que me quier, aqu, a mi alrededor. Porque no es lo mismo que te aprecien a que te quieran. Ni que te quieran porque eres familia y ya cae como obligación casi.
Que ni yo me quiero. Yo me odio, me doy asco y me repugna ser como soy y hacer lo que hago, comer como como y tapar todo bajo una máscara que se va resquebrajando cada día un poco más. Cada minuto. Cada segundo.

Vivo anestesiada por las drogas legales, ilegales o que mi propio cerebro genera. Y cuando el efecto se medio disipa, todo vuelve a su sitio.
Comer hasta reventar, vomitar hasta sangrar.

Y quizá, sólo quizá, un abrazo podría hacerme sentir mejor. Querida. Acompañada. Calentita y arropada.

Es triste que sea mi gato quien más cariño físico me brinde en mi día a día.

sábado, 25 de abril de 2015

El Loquero y más cosas.

Llevo unos cuantos días sin aparecer, lo sé.
Y la verdad es que no he tenido ganas de escribir para contar prácticamente lo mismo de siempre y además he estado deprimida desde el lunes hasta el jueves por la tarde. Mucho. Con algún que otro pensamiento suicida de nuevo, lo cual no me gustó una puta mierda.

Como no sé si os lo conté, la semana pasada volvió a venir A de visita, 3 días. El resto de la semana la recuerdo aburrida de trabajo, con mal tiempo y poco por hacer. Ni siquiera fui a japonés porque me sentía ridícula por ir sin estudiar absolutamente nada (igual que me ha pasado esta semana, aunque sí he ido esta vez).

Recuerdo haber tenido un Lunes de mierda muy gorda, discutir en casa y meterme a la cama después del trabajo sin cenar y drogada a pastis de dormir. El Martes me levanté parecido, quedé con mi compi de curro italiana y aparte del desayuno solamente cené un par de sándwiches mixtos y patatas fritas (y me sentí una puta obesa por ello). El Miércoles, día de Loquero, estaba jodida. Fui y me tocó una señora bastante maja, así como de 60 tacos (psiquiatra). Me hizo preguntas generales pero igualmente ya me desenterró sentimientos y sensaciones de mierdaputa y me hizo pensar al decirme (y darse cuenta de esto en media hora de sesión o menos) que "me castigo por todo". Me preguntó si cuando hago algo bien me doy algún premio, y la respuesta fue rotunda: NO. 

Simplemente porque cuando hago algo bien mi cabeza lo toma como un "es lo que debes hacer, no es nada excepcional". Y por eso cuando la cago me destruyo tanto mentalmente y me siento tan frustrada e inútil. Incluso por cosas que hayan pasado hace años.
No me ha subido la medicación y se le olvidó actualizarme las pastis para dormir. Fail.
Ahora tendré que ir a la retrasada de mi doc a pedirle más.

En mi casa puse la excusa de que tenía clase de japonés y al salir del Loquero me fui a un monte de aquí cerca a pegarme la Gran Fumada, hablar por teléfono, llorar y desahogarme. Como 2 horas y media que me tiré allí arriba; al menos no llovió.
Llegué a casa, me "premié" (tal cual, así lo sentí después de la charla) con comer algo al mediodía -unas gulas y unas Ruffles de bolsa, que me apetecían muchísimo- y me acabé quedando frita unas 2 horas de siesta.
A la tarde pensaba haber quedado con B y pillar de nuevo Verde, porque me lo fundí, pero no dio señal de vida y yo me quedé en casa con la sensación de haber tirado el día a la basura, empeorado por haber cenado en familia después.


El Jueves me mandaron de nuevo a la heladería pequeña sola. Organizándome a mi bola, reponiendo a mi bola, con música a mi gusto y atendiendo a mi ritmo.
Incluso me vinieron un grupo de 50 franceses que atendí en un pispás, muy organizado, sin estresarme y acabé por animarme algo al ver que era capaz de hacer las cosas por mí misma.

Ayer tuve clase de japonés antes de entrar a trabajar, y me fundí. Llegué al trabajo sintiéndome enferma físicamente y solamente quería irme a mi casa (el martes también me dio un ataque de ansiedad que flipas por la tarde y acabé tomando 4 pastis en total en el día, una burrada). Al final a eso de las 7 remonté y pude ir haciendo las cosas mejor. Tampoco tenía hambre y todo me caía como una patada al estómago, así que ni siquiera pensaba comer nada en el día si no me daba hambre. A eso de las 8 noté el gluglú y me di cuenta que estaba mejor. Cené, terminé mi jornada de curro y a casa a dormir.

He debido pillarme un catarrazo o gripe de flipar, tan gordo que me ha afectado a los ojos y llevo días sin poder ponerme las lentillas y amargándome con las gafas. La cosa es que aparte del mega cansancio que tengo todo el día, a lo más solamente paso frío, cosa que ya me pasaba con la depresión. Lo demás lo corté de raíz con las pastillas japonesas milagrosas del resfriado, pero sigo con los globos oculares sensibles así que dejaré reposar la vista hasta el Lunes o Martes.

Hoy Sábado tengo un día que ni fú ni fá. No tengo demasiadas ganas de currar pero bueno, es lo que hay. Ayer me fumé otro porro y me apagó bastante la cabeza y me he preparado uno para cuando salga del trabajo, por si me apetece.
Le pillé media piedra a mi compi la italiana, ya que B no apareció y siempre prefiero el Verde, pero a falta de pan, bueno es el pan Bimbo.

Os leo, pero sorry si no respondo a ni dios, sigo intentando tirar para adelante y la inspiración brilla por su ausencia.

Ah, y el peso. Sigo mas o menos en 58,5. Tuve que laxarme porque llevaba un atasco flipante y entre la regla y comer alguna putamierda con A los días de fiesta es un milagro no estar más gorda.
Me peso pero no me mido. Me da pánico ver un % de grasa alto al no hacer deporte y eso que el otro día me probé unos shorts de la 34 de Zara y aunque en otro modelo mi talla era la XS (estando con la regla), me compré la S por si las moscas y para no sentirme butifarret.



Besos.

lunes, 13 de abril de 2015

Positividades.

Creo que hace tanto que no pongo nada positivo por aquí que se me hace hasta raro. 
Y hoy me ha dado la vena de escribir, así, porque yo lo valgo. En pijama y a menos de 20 minutos de tener que salir pitando al trabajo. Así que seré breve, más que nada por mi querido, querido estrés.

Hoy vuelve A hasta el jueves (y pensaba que había perdido el tren, joder quétontoqués, puto susto me ha dado) Ya os contaré bien el rollo porque veo que me pilla el toro con el tiempo >_<

Me corté el pelo hace unas semanas (no sé ni si lo conté) ahora llevo media melena capeada en lugar de pelo semi largo y haciendo review, en un mes he bajado casi 2 kilos y no veáis si lo noto en los pantalones. De 61,2 a 58,5. Ahora me toca la Roja así que trataremos de seguir comiendo poco, ni ver ni oler la comida mierder y seguir más relajada.

Y las que de verdad me conocéis os va a sonar mega raro: casi no tomo café. Ni Coca Cola (zero).
El cubo del desayuno y a lo mejor una lata con la cena. Y no por modas raras, sino por no alterarme demasiado con la cafeína (que las pastis de la ansiedad me sirvan pa algo, coño) y porque no tengo ni tiempo de beber entre horas Coca Cola.

Y estoy con catarro, que me ha afectado a un ojo y no puedo ponerme lentillas. Pastillazas japonesas milagrosas y p'alante. Y a joderse con gafas hasta que se recupere la vista >_<

Salgo ya, que es mutarrrrrdeeee >___________________________<
Besote.


jueves, 9 de abril de 2015

Y al final...

Vuelvo al trabajo. Entro de tarde y continúo mi horario según lo planeado. Los miércoles fiesta, etc. Ya recuperaré las horas del martes haciendo alguna otra extra.

Cuando fui a entregar el uniforme estuve hablando con mi jefe (son 3 ahora, las dos hermanas y el marido de una) y directamente me preguntó seriamente si yo me quería ir, a lo que obviamente le dije que no, pero que la situación se me estaba haciendo insostenible y me estaban forzando a ello, aparte de que una de las jefas que fue la que tuvo la movida conmigo no iba a querer que volviera y demás.
Tras varias horas de charla, todo ha quedado por fin solucionado. Hablé con los 3 y realmente no querían que me fuera. Con la que me lió la movida nos pedimos disculpas mutuamente (aunque sé que no era mi culpa del todo, pero es igual que yo de carácter y la comprendo) y acabó hasta dándome un abrazo.


Creo que han sido unas 24 horas non-stop sin parar de llorar por una cosa o por otra.
Hablé con mi compañera del trabajo, mis padres, A, S... y todos me apoyan y me dan la razón. Y obviamente todos se alegran de que me quede, porque también sabemos a qué pozo vuelvo a caer sin trabajo y sin nada.

Acabé el martes totalmente destruída, fui a buscar a A y me vio lo demacrada que estaba y me abrazó. Al menos me había quitado todo el peso de encima al haber solucionado las cosas con mi trabajo y aunque la noche del martes no fue muy buena, pudimos disfrutar del miércoles con un perfecto día primaveral y de cielos despejados retrocediendo a la infancia en un absurdo pseudoparque de atracciones que tenemos en esta ciudad, pero que todas las chorradas siempre es sabido que nos alegran.

Esta mañana he tenido que madrugar a las 6 para llevarlo a la estación de tren, recoger mi maleta y vuelta a casa de mis padres. Nada más llegar me he vuelto a meter a la cama, otras 4 horas. Entro a trabajar a las 4pm y necesito estar lo más recuperada posible.


Muchas gracias por vuestros comentarios de apoyo y mensajes, de verdad. Quedan dos semanas para ir al loquero y espero por favor que me suba la medicación de los antidepresivos, aunque eso me implique tener cero deseo sexual (que ya lo voy notando por desgracia).

Solo pasaba a agradecer  y a contaros las nuevas, un beso chicas.

martes, 7 de abril de 2015

Otro tortazo de la vida

Ya no tengo trabajo.
Me han/he despedido. Qué mas da quién. Ayer a la noche, tras una movida que me comí sin ton ni son, ya hoy no he ido.

El ánimo destrozado, la autoestima más soterrada que nunca y de nuevo la sensación de que nunca hago nada bien, de que no sirvo y de que nunca, nunca, seré suficiente.

Al menos A viene hoy a la noche a pasar mi supuesto día de fiesta (miércoles) conmigo antes de volver a trabajar él la tarde del jueves. Al menos tendré a alguien que me abrace por las noches y me mienta piadosamente al oído diciendo que no pasa nada y que todo va bien.
Y trataré de creerlo, porque ya no tengo fuerzas para más.


Y sí, he adelgazado. 58,5kg de esta mañana. Pero a costa de casi ni comer y pasarme el día sudando la gota gorda en el trabajo, currando sin parar. Pero eso sí, no era suficiente según se ve.
Ni siquiera tengo la esperanza de que sea una cifra que dure de hoy a mañana.

Siento no pasarme a leeros detenidamente ni a comentar, de verdad. No tengo fuerzas para nada, solo quiero apagar todo, entrar en un coma profundo donde no me entere de nada y simplemente mi cuerpo funcione hasta que mi mente sea capaz de reconectarse.


miércoles, 1 de abril de 2015

Pasan los días

Y sé que llevo sin aparecer mucho, pero realmente no tengo casi nada para contar.


Los días transcurren lentos, con altibajos emocionales, con insomnio ocasional y restringiendo a veces sí- a veces no las comidas.
En el trabajo muy parecido, ayer por fin cobré el primer sueldo y siempre ese empujoncito ayuda.

Voy a pasos de caracol, pero al menos avanzo. No estoy tan tan deprimida, aunque el frío interno no se me va casi nunca. A veces incluso me río de payasadas en el trabajo, pero otras veces vuelve la Sombra y va pesando un poco más cada rato que pasa sobre los hombros.

Básicamente concentro toda mi energía en sobrevivir al día, al trabajo. Y si sobra algo, planear y hacer alguna otra cosa si me veo con ganas, y si no, disfrutar de tener algo de paz.
Y si no se puede, meterse a la cama lo antes posible y mañana una nueva dosis y una nueva rutina.

Trataré de escribir un poco más seguido cuando me vea inspirada, un beso para todxs :)