lunes, 19 de enero de 2015

Crisis, llantos, vómitos y complejos. La realidad es una compañera estricta y sus treguas son cortas.

Here we go again. Como no cabía de otra forma, la realidad no se ha hecho esperar.

Las crisis de ansiedad vuelven, el llanto, la desesperación, el miedo, la angustia, el sentimiento de ser insuficiente para todo y todos. Vuelve el Cero a la Izquierda, vuelve la sensación de ser un ente vacío que lucha entre llenar su vida con las cosas buenas que pocas personas se esfuerzan en convencerte de que existen realmente y entre volver a hundirse en ese pozo negro de automatismo, de infelicidad y de vacío personal donde no eres nada, ni nadie quien merezca la pena y donde todos los demás te señalan con el dedo y te hacen ver lo Poca Cosa e insignificante que eres.



Hace dos o tres días tuve otra crisis de Self Injury. Sí, de esas de las que me convenzo a mí misma de las que no tengo, que yo no soy de ésas, que mi trastorno no ha evolucionado tanto como para eso. Mentira.

Logré minimizar el daño gracias a la paciencia eterna de A. En lugar de rajarme de arriba abajo el antebrazo lo único que hice fue pintarlo de bolígrafo azul hasta que la tinta y la propia punta metálica me arañaron y marcaron lo suficiente como para decir "vale, ya está. No chorreará la sangre, pero de momento con esto puedes ir tirando".



Recordé que en su día hablamos en tatuarnos el kanji japonés Chikara, que significa fuerza. Me obligué a mí misma a escribírmelo en la cara interna del antebrazo. En kanji, en hiragana, en lo que sea que me sirva para recordar que mi Yo Humana sigue ahí. 
La Yo que es capaz de aprender, la que sobrevive, la que razona, la que sacará adelante una relación en la que dos personas se entienden y se quieren como si se conocieran de toda la vida y donde la Enfermedad de ambos solamente hace que nos autodestruyamos individualmente por el miedo de decepcionar al otro, de que nos deje de querer, de que nos vea tal cual nosotros nos vemos y salga huyendo, de sentirnos unos monstruos y que quien más amamos levante la cortina que nos cubre y lo vea.


Y yo, nunca, nunca en mi vida he apoyado el hecho de compartir tatuajes con nadie, ni de grabarte la cara o el nombre de alguien; ni siquiera la más mínima cosa que pueda recordarte cuando el Día de Mañana esa persona ya no esté en tu vida
Porque al final todos se van, tarde o temprano.

Y ya véis, donde dije digo, digo Diego. Mi mente funciona por impulsos, pero de ésto sí que realmente estoy convencida.


Aunque Mr.Hyde me convenza a diario de que A me va a dar la patada porque no soy ni de lejos como la moto que le estoy vendiendo, que soy una inútil, una estúpida, una gorda y un ser inservible que ni siquiera es capaz de conseguir la aprobación por su puta familia.



Ayer, finalmente el atracón-vómito apareció. Hola, cuánto tiempo. ¿Me llamabas? Hasta pareces una novata en esto, pero no te preocupes monina, que mañana ya estaré yo allí para recordarte que puedes volver, que realmente te gusta y que la sensación de sentir que todo pasa y que volverá a reinar la calma en tu vida al menos por un rato serán las sensaciones de adicción olvidadas. 
La droga que tratas de mantener alejada pero que al fin y al cabo siempre acaba llamándote.

Y necesito ayuda, pero no puedo ir a un profesional. He concertado cita tres veces y las tres la he cancelado. No puedo. No quiero. No puedo. No. No. NO. ¡NO!

La ansiedad se apodera de mi alma y me siento encerrada en una caja de metacrilato, donde veo la vida pasar, donde siento el calor de A, el cariño de S y las miradas ciegas de mis padres. De donde no puedo salir y no sé ni si quiero, pero necesito sentir lo de fuera aunque sea incapaz de salir de mi espacio único y personal; un espacio seguro.
Puedo abrir la puerta y sentarme bajo el dintel, pero no cruzar mas allá.
Jugando a las casitas, a tomar el té con las muñecas, a ser normal. Y cuando el sol se va y llega la noche, todo te recuerda que no lo eres, que dejes de intentar algo que no es cierto y que nunca lo será.


El mundo no está hecho para alguien como tú. Puedes permanecer en él pero tendrás que pasar desapercibida y aun así, a la mínima que trates de levantar la vista del suelo serás señalada como anormal, como freak, una marginada social a la que nadie debe acercársele o acabará contagiado y aislado igual que ella.

Agacha la cabeza, mira al suelo, camina, no demuestres más inteligencia, sabiduría o experiencia que el resto, sé una persona normal y encuentra a alguien que te soporte
Si te llega a querer aunque sea lo mas mínimo, ya puedes sentirte afortunada, como al que le toca la lotería y ya no trabaja nunca más en su vida. De esas cosas irreales a las que nadie le pasan.

Esperanzas e imposibles de una vida del siglo XXI.


7 comentarios:

  1. Lamento no haberme pasado antes, Yuki.

    En parte me siento identificada, pero descubrí que ser un "freak" no es malo. Es... divertido si así quieres verlo.
    No te encierres, linda. No creas que no mereces cosas buenas, porque joder que las mereces.
    Nunca, NUNCA, nunca creas que eres menos, ni que eres nadie. Eres alguien, vales mucho, y sólo tienes que luchar por lograr lo que deseas. Sí, es más fácil escribirlo que hacerlo, pero yo te acompaño en la lucha.
    Puedes contar conmigo para lo que quieras, Yuki.

    Besos.

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  2. Es cierto lo que dice Luce de que ser un freak no es malo... Sólo volviendome "loca" he conseguido ser feliz XD ánimos <3

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  3. Vamos cariño, sólo mira lo fuerte que has sido, enfrentaste el self-harm con una valentía enorme. Ser anormal no es malo, la "normalidad" es un mal mito que no han metido en la cabeza por mucho tiempo, para imponernos una media estadística, para meternos a todos en un saco. Celebra tu diferencia, tú vales mucho aunque no lo veas, aunque no lo aceptes, eres una persona hermosa y mereces mucho.
    Es cierto que las cosas se ponen muy feas, que convivir con uno mismo es lo más difícil, pero tú tienes la fuerza para ello.
    Un abrazo grande ♥

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  4. no estás sola en esto, estamos todas así, sintiéndonos una mierda y luchando todos los días con ese sentimiento pero... mirá que bien que nos va! al menos nosotras peleamos por lo que queremos, nos enfrentamos a nuestros demonios y a nuestros miedos, y seguimos vivas siempre. te felicito por eso. you rock! don't forget it <3

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  5. Tienes un bajón, Yuki.
    Intenta mirarlo desde afuera, no todo está perdido, no todo es una porquería.
    Si quisiste lastimarte, ya está, ya lo intentaste, ya te rayaste de azul, no podes cambiar el pasado, pero si tu actitud a partir de ahora. Intenta pensar que pasará, porque así es, lo bueno y lo malo pasa, los vomitos, atracones, llanto, automutilación, los malos y tristes recuerdos también pasan.
    Sé fuerte.
    Un abrazo...

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  6. Me resultan tan familiares ese tipo de reflexiones... es esa voz dentro de mi cabeza recordándome lo estúpida que soy... burlándose y riéndose... te creías que estabas mejor?? Pues ahí tienes, sólo miseria...
    Cuesta no oírla, ignorarla... pero hay que intentarlo... el mayor daño es el que nos auto-infligimos... y entonces esa raya azul nos parte el alma en dos... una raya que nos hemos dibujado nosotras mismas...
    Te entiendo Yuki, sé lo que sientes. Dicen que todo pasará, es mejor que crees que así es, no?
    Besos amiga!

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  7. Yuki, tía, tendrías que plantearte seriamente escribir un libro. Es fascinante la capacidad que tienes para transmitir tus sentimientos e intercalar fotos demoledoras o que transmiten serenidad, según toque.
    El resto te lo comento por privi
    MUACKS

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