sábado, 15 de noviembre de 2014

Tanto que contar... El tortazo de la vuelta a la realidad.

Bueno, pues aquí estoy, instaladita ya en casa, con todo recogido, guardado, lavado, almacenado. Incluyendo el peso, el cual está casi en 60 kilos de nuevo.


Me jode. Me jode mucho haber bajado algo de peso y que por mi estupidez lo haya vuelto a recuperar. Que también me pasa lo de siempre: soy una estreñida crónica
Y el hecho de ponerme como una histérica a laxarme no va a ayudarme una mierda, porque tengo comprobado que lo que suelto, al día siguiente lo vuelvo a retener, aunque solamente sea en formato de líquidos o de lo poco que haya podido comer en el día. 

Mi cuerpo es así y es un asco tener que saber qué es lo que te hace mal, cuáles son los días "peligrosos" para los atracones o antojos, los días de empezar a retener líquidos por la regla (que a veces empiezan casi dos semanas antes).
Al menos el haber engordado 6 kilos (os recuerdo que en Junio-Julio estaba en 55-54) ha hecho que vuelva a digerir normal, y no que tarde 8 horas (sí, literal) en digerir un plato de lechuga.
La adicción de los vómitos también ha bajado muchísimo, aunque como buena yonki, de vez en cuando es algo que me llama. Y yo escucho y respondo.
(Al menos ya no vomito de 2 a 3 veces por día, sino que pueden pasar varios días sin que mis dedos entren en la garganta)

Es como que ahora de repente trato de vivir más sano y engordo. Me rallo, empiezo a restringir. Bajo una miseria de peso, trato de comer normal pero no puedo. Me vuelvo a rallar y empiezo a vomitar de nuevo las comidas. Y de repente se me tuercen los cables y me vuelvo a atracar. Y me vuelvo a rallar por estúpida y por absurda y por no ser capaz de comer sano y poco dentro de las cantidades normales de la gente que hace dietas de verdad y además de eso, hacer ejercicio de manera constante.

Y por si parece poco, además de eso, no sé medir las cantidades de comida
No sé cuánto es mucho o poco para una persona normal. No sé si estoy comiendo mucho o poco.
Todavía me veo a mí misma en casa de S con dos raciones de primer y segundo plato no más grandes que mi puño cerrado (y tengo manos pequeñas, que no soy una escandinava de 1.90m) y ni siquiera eran raciones de pasta o arroz, sino ensalada y no recuerdo qué más
Y viéndome incapaz de comerme un tomate entero porque me parece muchísima cantidad y generarme ansiedad porque yo misma me doy cuenta que no es normal pensar así y tratar de hacerlo bien y no poder y entrar en el bucle infinito de la angustia hasta que por fin S me quita el bowl de las manos y me prepara él la ración.


Y luego días como el que nos comimos una chuleta de ternera entre los dos, de 900 gramos. O el de la pata de pavo de un kilo y medio casi (aunque había mucho hueso). Al menos todo fue al horno y sin grasa (¿realmente me consuela esto?)

No soy normal. Y no sé cómo remediarlo porque realmente no quiero ir a ningún médico ni loquero.
Me considero una persona independiente y autosuficiente, no quiero tener que "humillarme" pidiendo ayuda a un "profesional" porque mi inutilidad sea demasiado grande, aunque me doy cuenta que sin la ayuda de S en mis momentos de crisis todo habría sido peor.

Total, un profesional ¿qué va a hacer? ¿Darme un papel y que yo misma me mida las cantidades? Estamos en las mismas. ¿Internarme para que otros sean los que me midan las porciones y pueda comer tranquila? Ni jarta de vino. Y obviamente, que mis padres o alguien así lo haga por mí, mucho menos opción. A ellos los quiero al margen de todo esto.


En cuanto a las vacaciones, no me arrepiento de nada. Ni de haber comido de más, ni de haberme atracado a base de telecomida basura, ni de haber salido a comer fuera, ni de haber pasado momentos de hambre o mareíllo por restringir. 
Porque al final, el peso pasaba a un plano más secundario. La ropa que me vestía es mucho menos "elegante" o digamos, ceñida, que la que uso aquí, lo que hace que no te sientas una morsa embutida todo el día.

Básicamente porque si te arreglas medianamente, todo el puto pueblo se queda mirando. ya de hecho lo hacen aunque vayas en camiseta básica sin siquiera escote, vaqueros y zapatillas. El día que me puse tacones por allá (hace años) dije que una y no más
Me miraban como si fuese un mono de feria. Totalmente fuera de lugar.


El hecho de no arreglarme mucho es una cosa que psicológicamente hace que me sienta fea y gorda, sobre todo estando en mi casa. En mi ciudad es como que todo el mundo va bastante bien vestido (tenemos canis, of course, pero por el centro la gente se esfuerza más en ir arregladx) y salir de casa en tenis, sudadera y vaqueros hace que en conjunto, me sienta una choni de barrio más
Aunque lleve la camiseta más friki, rock o nerd del mundo, así me pasa. 
Y es ese chute de los sábados cuando salgo de copas el que me ayuda a ir "superando la semana". 

En el pueblo de S es más al revés. El ir arreglado en exceso (o aunque sea con los labios pintados de rojo intenso) ya hace que la gente se te quede mirando. Sólo falta que te señalen con el dedo.
Y no por ser superficial, pero una persona que usa talla S de camiseta va con otro alguien con una 6XL, pues queda raro ir excesivamente maqueao. Además que sé que él se sentiría incómodo porque es como restregarle en la cara un "yo-sí-pero-tú-no-por-gordo"

La forma de vestir es distinta, aunque ves a las típicas niñas de 13-14 años con Creepers y pantalones sobaqueros, su estilo es más sport y no tan posh como el de aquí.
No por algo nos llaman Ñoñostiarras.... *pone ojos en blanco*


Si me preguntáis si me iría mañana otra vez de vuelta aunque pueda suponer no adelgazar o tener el peligro a engordar, la respuesta es un .
Porque hay mucha gente que apenas me conoce en profundidad y me aprecian una barbaridad y se preocupan por mí, y sobre todo por S. Con ellos no me siento que tenga que "perseguir" a nadie para tener una mínima atención o relación de amistad y además, proponen planes y excursiones o incluso simplemente quedar a tomar café. Lo normal, vamos.
Gente que no tienes que pasarte la vida planeándoles tú las cosas, y que solamente ves si acaso el fin de semana, para hacer lo mismo de siempre: emborracharse y comer insano.



Porque la vida es más sencilla aunque en el fondo sea más aburrida y sobre todo, porque nadie me presiona con nada.
Si me apetece hacer ejercicio, lo hago. Si me apetece comer, como. Si no, pues no.
Y en mi casa no han pasado ni 24 horas y mi madre ya empieza a taladrar
Hasta mi padre le dijo ayer que me dejase asentarme este fin de semana, que el Lunes ya empezaría de nuevo la rutina. 
Y encima hay que aguantar que la señora ponga morro largo y al día siguiente haga lo mismo porque le suda el coño lo que se le diga.
Y la que se ralla es una servidora. Y ya voy por el segundo día saltándome la comida y desayunando más de lo debido.


Y eso hace que vuelva a entrar a la espiral de la que he estado huyendo durante las vacaciones.
Y por otro lado mi cabeza quiere o NECESITA volver a hacer algo drástico para bajar de peso de nuevo. Quitar esos 4 kilos de grasa pura que tengo en el cuerpo comparando con la vez que "mejor" estuve, volver a aumentar algo de musculatura y ver cómo la ropa va sobrando.


Estamos a Sábado y el día pinta negro en todos los sentidos. Al menos no en el sentido de atracarse ni drogarse con tranquilizantes para olvidar, pero tampoco es un día bueno.
Trataremos de sobrevivir como buenamente se pueda hasta el Lunes y ahí empezar a hacer lo necesario para volver poco a poco a mi deseada talla. A quitar esos 5cm como mínimo que me sobran de culo; a volver a ver mi tripa endurecerse poco a poco y no expandirse como una masa amorfa, como me devolvió la imagen del espejo hace un rato.

Saliéndome de contexto, he encontrado un cinturón para correr que me ha enamorado. Se te encasqueta en la cadera y puedes guardar de todo, que de ahí no se mueve.
Me lo compro sí o sí. Voy a empezar de nuevo en el gimnasio después de casi un mes de rascarme la vaina, así que quiero todo el confort posible para dar el 100% de mi capacidad y al menos sentirme satisfecha con los progresos, aunque sean pequeños.
El año pasado pesaba 3 kg menos en estas fechas. O 4. Y la ropa me quedaba bastante más holgada, así que para Navidad quiero haberme afianzado en el 57 y si fuese posible, estar en un 56.

Necesito tomar las cosas en serio y no dejarme caer por mis putos pensamientos autodestructivos ni depresores.

Si habéis leído todo esto, felicidades por ser capaz aguantarme la chapa xD y gracias a todas por estar ahí.

3 comentarios:

  1. Ufff..... te entiendo taaaan bien..... Ya sabíamos q la vuelta a casa sería dura pero siento q lo estés pasando mal :(
    Yo también soy estreñida (ya venía así de serie y la terminé de joder con los laxantes), y vale, sabemos q es desecho, pero pesa e hincha la barriga igualmente -___-
    Supongo q todas nos pasa lo de no saber cuanta cantidad de comida es una ración normal,porque nuestro cuerpo ya no nos avisa cuando está lleno o tiene hambre. A mí cualquier cosa me parece poca antes de comérmela,y dmasiada cuando ya me la he comido. Aunque sea una hoja de lechuga o kilos de pizza. La sensación es la misma.
    Lo de la ropa,sentirte fea y gorda si te arreglas porque a las demás les queda todo mejor,y sentirte fea también si te plantas un chandal para esconder tu cuerpo mientras el resto van arregladas. Mierda de mente q tenemos!
    Pero yo soy como tú,siempre me he negado a recibir ayuda profesional..... u.u
    Pero de todo lo q he leído me quedo con q NO TE ARREPIENTES DE NADA DE LO Q HAS HECHO EN ESTAS VACACIONES. Eso es muy bueno,y te va a ayudar aunque no seas consciente de ello. Tienes un par de huevos. Y gente q te quiere como dices,casi sin conocerte. Será porque "algo" vales..... No lo olvides!
    Animo preciosa!

    Irune

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  2. Te acabo de leer. Me siento identificada a tope...y te admiro en muchas cosas. El cinturón lo vi en decathlon xdd caerá!!!

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  3. u.u yuki es muy dificil lo que estas pasando y entiendo como te sientes pero asi es la vida asi que adelante.
    fuerza :3

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