jueves, 23 de octubre de 2014

Escribiendo desde el Sur. Jueves.

Bueno, ya llevaba unos días desaparecida así que toca contar un poco qué tal me han ido las cosas. Supongo que empezaré en bloques por días, como siempre.

El Lunes, día de viaje, me levanté a las 5 de la mañana habiendo dormido entre 3 y 4 horas (como avisé, siempre me pasa igual, el miedo a quedarme dormida hace que me cueste un mundo conciliar el sueño y me despierto de un salto).
Llegué al aeropuerto de destino y allí estaba Emi esperándome, después de hacerse lapichaunlío para llegar y aparcar. Por favor, qué pequeñita que es jajaja :P
Odisea para llegar al coche y muchas risas, shopping, paseos y comida juntas. La verdad es que me lo pasé genial y no me preocupé tanto de las calorías ingeridas; de hecho sólo llevaba en mi estómago el zumo de las 5 de la mañana y el café con leche de las 8.
Después de eso, todavía me quedaban un par de horas de bus hasta llegar a casa de S y ya estaba asada de calor. Es como volver a estar en Julio.


Llegué, me instalé y desguacé la maleta. Y de eso que me dio un golpe de cansancio enorme, así que ni ganas de ir a ninguna parte. Además, la ducha estaba estropeada con lo que ni ganas de ir a la casa de enfrente a ducharme (otro piso de la familia de S). Llamamos a TeleGordo comida a domicilio. Pedí pizza y no se qué más, pero me empecé a sentir horriblemente mal (mentalmente, no físicamente) y acabé con la cabeza metida en el wc. Un valium y a dormir.


El Martes, una de las gatas de S (la que está vagando libre por la casa, la otra está separada en otra habitación porque sino la primera ataca a la segunda. La pobre sufre de brotes psicóticos y no entiende lo que pasa, aunque todos los días se la medica, pero tampoco podemos encerrarla o se vuelve histérica) me despertó saltándome encima, rollo 8.30 de la mañana, y yo me moría de sueño.
Desayuné, me duché y fui al mercado y al súper a comprar un par de cosas para comer y cenar.

A la tarde, a la gata se le fue la olla. Se me puso amenazante (y en esos casos no te puedes mover o te ataca a lo muy chungo) y me rallé, porque sentía que todo era mi puta culpa y el estar sentada sin hacer nada me anula, me siento una mierda como persona, inútil e inservible.
Me fui a la parte de la casa donde está la otra gata, al menos sintiendo que ella sí valora que esté haciéndole compañía. S vino al rato, deprimido por todo lo que había pasado, le había puesto la medicina a la otra gata y lo único que hicimos fue pasar la tarde en esa parte de la casa, fumándonos unos porros y depres.
A la noche volvimos a llamar a TeleGordo, me di el atracón que necesitaba (no atracón de ansiedad, sino de llenarme hasta que duele, con ritmo tranquilo al comer) y volví a vomitar. Otro valium y a dormir.

¿Vaya panorama, eh?

Ayer, Miércoles, el día fue parecido al Martes. Desayuné, vino un amigo de S de visita y cuando se fue se me ocurrió la idea de ponerme a recoger y doblar unas cajas de cartón de la sala del pc. Otra vez la gata con ataque psycho. Híper rallada, S me proponía la alternativa de irnos a la otra casa las dos semanas, pero yo siento como que me están echando de la mía (que no es mía, pero es como si fuese una especie de refugio mío, la otra casa no lo es, no la siento acogedora en absoluto) así que discutimos mucho rato, muchísima angustia y depre y agotamiento. Además tenían que venir los fontaneros y con todo el rollo de la puta gata no era ni siquiera el momento.

Al final me fui a la calle, cuando me agobio no soporto estar en un sitio encerrada. 
De hecho con todo el tema de la gata estaba sintiendo como que sobro aquí. No por él, obviamente, pero es la sensación que me daba. Con ganas de hacer la maleta y largarme a mi casa. 
Esta gata siempre ha estado enferma, pero este año ha empeorado mucho y ahora por cualquier cosa se pone mal. Lo peor de todo es que cuando se le pasa ni se acuerda de nada, juega contigo tranquilamente, te hace caso e incluso te da cariño. Como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

Y no, que nadie me diga que la solución es sacrificarla. No nos vais a descubrir América con eso. Si S no ha sacrificado a esta gata es porque para él es como su propia hija, y como padre, la quiere tal y como es aunque le cueste mucho vivir así. Trata de buscar otras soluciones al hecho de matarla, pero de momento no hay nada factible.
La pobre gata no puede convivir con otros animales y poca gente podría soportar a un animal enfermo mental como mascota durante los 15 años de vida que puede que le queden.

A lo que iba, me salí a la calle, aproveché para ducharme de paso y fui al fisioterapeuta, que es un amigo de S, a que me mirase sobre todo la muñeca. 
Que la tengo hecha puré tras el verano con los helados, hasta él me lo dijo y eso que ahora ni me duele.
Me ha puesto unas bandas kinesiológicas (ni idea para qué sirven, pero tengo que llevarlas mínimo 3 días) y la puta gente me mira raro por la calle. Aunque bueno, tal y como es esto de pueblo Catetolandia, miran igual vayas pintado de verde o vestido de boda.


Después de eso, aproveché para darme una vuelta enorme y hacer unos recados mientras S terminaba con los fontaneros y despejarme un poco. Cuando acabó, me llamó y dimos un paseo pequeño (él no puede caminar distancias muy largas ni hacer esfuerzos grandes) y acabamos de tapeo en un bar, con un par de jarras de cerveza cada uno y llegamos a casa medio torcidos y al menos, riéndonos un poco y desconectando del problema.
Cené una burger casera y me dormí. Llevo una alimentación desastrosa.

El resultado es que hoy peso un kilo más, de nuevo en 59 (siempre bajo al menos un kilo cuando viajo). El día de hoy ha sido tranquilo, también hasta cierto punto por lo obvio, he recogido cosas por la casa, cocinado y ahora ando esperando a que S se levante de la siesta y salgamos a comprar un par de cosas o simplemente dar un paseo.
**EDITO**
Al final fuimos a dar una vuelta con otro amigo y su perro, nos tomamos un par de tapas, comprar algunas cosas y de nuevo para casa. No creo ni que cene, aunque ahora mismo ando tomando cerveza. (sí, soy monguer. Luego me quejaré de engordar y no paro de beber...)


Escribir desde el tablet es realmente un horror, por eso puede que tarde algo más de lo normal en actualizar, y lo de comentaros en los blogs, tanto de lo mismo. Ahora he conseguido chorizar un rato el pc, pero como casi siempre tiene que trabajar, yo no puedo usarlo como es lógico.

Os iré poniendo poco a poco al día, un besote!

4 comentarios:

  1. Yo no la mataría, que va! si operé a mi hámster porque le crecían mal los dientes y tenía riesgo de que se le clavasen en el paladar. Fue hace un año y medio, come todo triturado pero sigue viva y no me daban muchas esperanzas. Ojalá haya solución para la pobre gata, seguro que lo pasa fatal. Disfruta de lo que queda, y paciencia con el animalillo, a ver si estos días está más tranquila. No pienses en la comida que estás de vacaciones, al menos inténtalo!!
    Un besoo!

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  2. Jóder, yo con la cerve soy igual tronca, el miércoles me iba a tomar un par y me bebí 6, ayer no me iba a beber ninguna y me bebí dos... en fin...

    Lo de la gata es una putada de la ostia, pero estoy de acuerdo en que cuando decides tener una animal lo decides con todas las consecuencias, y no lo sacrificas porque de problemas... Lo único que a mí se me ocurre es que la suban la medicación, igual que a una persona se le subiría si a pesar de dársela sigue teniendo brotes... No sé.
    Venga ánimo e intenta disfrutar.

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  3. no te culpes de la psicosis de la gata, faltaba más...!

    Qué bonito que te hayas juntado con Emi :)

    El kinesiotape funciona dando tensión o relajación al músculo, dependiendo de la orientación y colocación de la cinta. Y los colores funcionan según la cromoterapia, fríos o cálidos dependiendo de si la lesión es aguda o crónica.

    Un besito!

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  4. Otra vez no se ha grabado lo q escribi???me muero maricón

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Tírame una linterna :)