viernes, 5 de septiembre de 2014

Amar y odiar a la vez. Pensamientos de bulímica.

¿Cómo es posible amar algo con ansia y odiarlo con toda tu alma a la vez? Así soy yo. Así somos muchas las que estamos en este mundo con una voz en la cabeza que hace que no funcionemos correctamente.

No creo que haya ninguna bulímica "orgullosa" de serlo, así como las anoréxicas (las "puras" por así decirlo, las que no sufren atracones del grado de sus vecinas ni purgas) sí pueden sentir cierto orgullo, sentimiento de triunfo y poder ante la capacidad de controlar sus impulsos vitales como el comer. El control del hambre, el marearse y decir "yo puedo" y dejar que tú lleves tu ritmo de ingestas o mini-ingestas, o de no-ingestas.
Esa sensación de vacío que hasta quema la garganta es lo que hace sentirte bien.

Pues bien, yo hace tiempo perdí esa esencia. Nunca he tenido síntomas completos de anorexia (o al menos es lo que me parece cuando hago autoanálisis). Pero el hecho de volver hacia el Otro Lado me repugna. Me repugno.
Ese hecho de bien comer por gula, con ansia, sin siquiera sentarse para tragar desesperadamente cualquier cosa que encuentras en tu casa. O cuando llamas a telecomida a domicilio, cuando vas al súper temblando de nervios por ese atracón de Gula que te vas a dar. Asco.
O el hecho de comer sin saborear, mecánicamente, ni siquiera con ansiedad. El hecho de llenarte la barriga con lo que sea -y todo te sabe a nada, como el que come periódico- simplemente para sentirte llena hasta que duele y vomitarlo lo más violenta y dolorosamente posible.
Así te castigas, así te alivias.

Lo peor de todo es la sensación de vacío que invade después.
No el vacío estomacal, ésa es la sensación buena, la adictiva. Sino la sensación de que eres un alma muerta que vaga por el mundo sin objetivo, sin nada que motive a continuar haciendo algo de utilidad. Sólo dormir.

El dormir es bueno, no pregunta, no juzga y pasa el tiempo sin darte cuenta.


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59 kilos, estoy con la regla.

7 comentarios:

  1. Maldito circulo vicioso que son las TCA. Ojalá esto solo quede en una mala época de nuestra vida...

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  2. en mi caso el castigo es sentirme llena y percibir cómo la llenura se convierte en grasa, sentir cómo me expando, me engordo.
    Es un círculo de mierda, pero pienso que estando consiente de él, tenemos más posibilidades de salir que la gente que no está consiente o que cree que 'usa a Ana y Mía como herramientas para bajar'.
    El hastío es a veces el impulso que ocupamos para cambiar.
    Te dejo un gran abrazo!

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  3. Es terrible, es sierto podemos sentir algo de orgullo por no comer y tener la capacidad de no comer.. pero al final sabemos que es un orgullo que no nos lleva a ninguna parte, sabemos que nos hace mal y no podemos parar, comparto opinión con Empresso, no son herramientas para bajar de peso, es el problema de la gente inconsciente, pero bueno..
    un abrazo <3

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  4. es mi cumpleaños, he perdido casi 20kg.. Y aun me siento un asco, me castigo con los atracones, odio vomitar, pero no vivo en paz si no lo hago... Y al terminar el vacio y la verguenza son inmediatos.. Junto con el dolor y el miedo..
    Una sabe q se esta lastimando, pero el miedo a subir de peso nuevamente es mayor...

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Tírame una linterna :)