lunes, 4 de agosto de 2014

Último descanso en quince días.

Hello Moto,
La verdad ando pasando por aquí por obligación, porque sinceramente no tengo ni ganas ni inspiración para contaros gran cosa de mi vida.
Mi peso está en punto monstruoso de 58 kilos y me caga bastante la existencia; los pantalones de la 34 que me quería comprar siguen en proyecto aunque a veces piense un poco que para qué; al igual que la chaqueta de cuero -que tengo que ir a mirar y preguntar- y el tattoo me parece que esperará hasta finales del mes que viene o comienzos del siguiente y ya me estaban pidiendo 150-160€... por cuatro putas rayas de color negro. En fin.



He hecho un par de Traps Avoided en cuanto a atracones por ansiedad, no sé cuando ha sido la última vez que vomité, lo que indica que han pasado mínimo 3 días; pero sí que he estado comiendo, aunque no atiborrándome. Volví a subir la dosis a 2 y algún día por el curro he tenido que tomar 3 pastillas de ansiolíticos o me daba un mal. 
Pánico a lo que me pueda venir en Semana Grande (fiestas de la city) porque a mí lo que no puedes es ponerme a un paradito al lado trabajando y encima estar tumba y dale metiendo presión y que TODO sea culpa del resto. Porque exploto.
Y hasta la masterjefa el otro día se dio cuenta que estaba que me salía humo por las orejas cuando trabajando a toda hostia que estábamos porque había bastante gente; por culpa de una de sus hijas me abrasé la mano izquierda con agua hirviendo por dejar cosas en el puto medio y sin avisar. Y de eso que me callo y no digo nada, pero la olla a presión o saca el vapor o explota. Y ayer algo parecido que hasta se me cerró el estómago de la ira. Traté de hacerme comer algo de carne y me estaban dando ganas de vomitar. Así que hala, descafeinadodesobre y cigarros. Y luego encima me vienen los sentimientos de culpabilidad por dar una mala contestación al compañero de turno que viene a pedir algo en momentos Nescafé; cuando estás que sólo te falta meterte la escoba por el culo y salir a barrer el local.

Y eso se traduce en un control tremendamente exagerado para no atracarme y acabar vomitando; aunque me permita comer cosas insanas en cantidad moderada para paliar la ansiedad, cafés/descafeinados con miles de millones de cigarros y ansiolíticos de miligramo y medio cada vez que veo venir la tormenta. 
Y básicamente porque estoy harta de tirar dinero a la basura. Porque sinceramente, echo de menos la sensación de alivio tras el vaciado estomacal.


El Sábado empezamos. Que Dios nos coja confesados. Y con una buena capa de vaselina en el culo.

4 comentarios:

  1. Ooy, espero empezar a leerte menos estresada pronto. Yo la verdad que últimamente estoy mejor seguro que gracias a las vacaciones. Miedo me da volver a empezar el curso porque lo cierto es que quema demasiado... Pero sabes que no va a ser un comtinuo, que habrán épocas mejores igual que las ha habido en el pasado. Al menos no estás vomitando cielo... Un beso!

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  2. Qué puedo decir más que... ánimo.

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  3. Venga anímate, espero que dentro de poco puedas estar más tranquila y mejor :) Un besito

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Tírame una linterna :)