miércoles, 31 de diciembre de 2014

Terminamos el año

Y bueno, qué decir.
No se me da muy bien el hacer balance del año, pero en general veo que ha sido bastante positivo, aunque relativamente estable en cuanto al peso (la bajada gorda fue el año pasado). He tenido trabajo y dinero por primera vez (y segunda) en bastante tiempo; digamos que estuve tratando de "pelear" con mi problema alimenticio (aunque no siempre lo haya parecido o haya tenido mis recaídas depresivas) y he conocido a alguien que alegra mis días y me da una enorme felicidad.

No quiero alargarme demasiado con esta entrada, solamente desear a todo el mundo un Feliz 2015, esperemos que vaya mejor que este en todos los sentidos y que no nos amarguen demasiado las comidascenas que quedan.



Por mi parte, poquito más para añadir. He bajado de peso, sí. Aunque no haya sido de la mejor manera posible, pero tampoco ha sido vomitando, todo hay que decirlo.
Los ayunos intermitentes y el ejercicio han dado "resultados" de bajar en digamos, 28-30 días, 3 kilos de peso; de los cuales 2 han sido de grasaza pura.
Esta mañana me he despertado con un 56,6 y estoy medianamente sintiéndome mejor con mi cuerpo, en un intermedio entre esos 54 de antes del verano y los casi 61 que llegué. En medidas y en fotos la verdad es que se nota bastante.
Os dejo foto, aunque todos sabemos que las borraré en pocos días (・。・;)



X

Por lo demás, deseando que llegue el jueves próximo para salir de viaje ^^U

Feliz año nuevo, gentecilla. Nos leemos el año que viene (^v^)

sábado, 27 de diciembre de 2014

3 veces

3 veces he ayunado en lo que va de semana, cuando la teoría era hacerlo dos veces a la semana. Y todavía me planteo hacerlo un cuarto día, no lo sé.

Solo sé que cada vez que tengo que comer me siento peor; ya no me dan atracones porque solo en el hecho de pensar en ese 15-20% que no sale al vomitar ya me da para atrás, el pensar que con eso engordaré igual o más que tratando de comer sano.

Las cenas y comidas en familia han pasado de infrecuentes a ser solamente ese momento en el que ellos terminan de comer y yo voy para allá o que yo termino la cena mientras ellos llegan por la puerta. Somos el relevo del otro. 
Los desayunos en familia sencillamente nunca existieron.



La cena del 24 fue un desastre, excesivamente desorganizada y con más comida inservible-vacía que la que realmente nutre. 
Intentando ser persona normal me alimenté prácticamente de pan y rosco de reyes. Porque sencillamente no había prácticamente nada más.
La comida del 25 fue en mi casa y se hizo lo más de día normal que se pudo, y yo, sencillamente no comí. También me salté la merienda-café en casa de unos familiares, donde se esperaban los pasteles y el chocolate y mañana creo que haré lo propio con una comida en casa de otra tía.
Lo siento family, os quiero mucho, pero no puedo.

Y todavía falta Nochevieja y AñoNuevo, 31 y 1 respectivamente. Y veo que cada vez me está importando menos caer mal a la familia que esforzarme por estar con ellos y atiborrarme. Total, siempre he sido la basura de la familia, ¿verdad?. Qué más da que os lo confirme.

Mis amigos se han ido al Foster's Hollywood a cenar, y luego a beber. Y yo en casa porque no me apetece salir, aparte de la lluvia horrible que hace, como para salir en canoa. Y tampoco saldré para festejar la entrada de comienzo de año. Ni me resulta atractivo el planning de la noche, ni tengo ganas de beber y emborracharme.
De hecho casi ni hablo con S últimamente. Y soy yo la que se aleja, por no tener demasiado que contar, con la excusa de dejarle su espacio y porque no me apetece tampoco hablar con nadie salvo con Él.

Mi peso está algo por encima de los últimos días, pero estable al fin y al cabo. Y qué mas da, porque estoy con la regla. Solamente espero bajar poco a poco, recortar de todas esas zonas que me amargan la existencia, insistir en el gimnasio, controlarme con la puta comida y poder llegar al día 8 sintiéndome guapa para quien me estará esperando en la estación.

Y me esfuerzo tanto por adelgazar como por ser normal, por Él. Por mí, por los dos. Pero sobre todo porque las cosas vayan bien y que, aunque ya me lo haya dicho, porque me encuentre preciosa cuando me vea.
Porque merece encontrarse a esa persona perfecta a su lado y yo voy a esforzarme para estar a la altura.

Y no que un día nos despertemos como de un mal sueño y vea que a su lado sólo hay un juguete roto.
私 わ ジュンク じゃない
水銀燈 - ローゼンメイデン

martes, 23 de diciembre de 2014

Ya está aquí la dichosa Navidad

Qué raro, todos hablando del mismo tema. Ya hasta da por el saco, ¿verdad?
Pues sí tías, YO TAMBIÉN. Y no voy a ser nada inventiva en cuanto al tema.

Siempre me han gustado las Navidades, hasta que te das cuenta que te pasas el día en un pienso infinito. Y luego no te cabe la ropa. O te haces la de que no has visto y vas amorcillada por la calle a partir del 6 de Enero.

Este año, además, tenemos otro PLUS aparte del TCA: familiares a los que no soportas y ni quieres ver; en casas con millones de ojos tras tu espalda cuando vas al wc, con la parana de si te estarán cronometrando por si tardas demasiado (y ya sabemos por qué) o en sitios tan ridículamente pequeños que la casa se limita a una única habitación donde tienes que abrirte paso al estilo de Moisés y las Aguas para poder llegar hasta el baño. Y ni se te ocurra hacer un ruido un poco más alto, que será perfectamente audible por encima de todo el griterío de esas conversaciones TAN lucrativas que tienen tus parientes.

Y hola, te plantas en Enero con mínimo 5 kilos más, sintiéndote una desgracia con patas y te apuntas junto con toda la borregada a ese gimnasio apestado de gente donde todos patéticamente querremos bajar lo engullido diez días atrás.

Y todo por celebrar el nacimiento de un fulano al que realmente nadie recuerda; inventos de días para juntarse en familia y practicar el hipocritismo comunitario, el llenar recuerdos y sentimientos con comida grasienta que arrepentirás hasta el último pelo de tu cabeza haber digerido.

Y yo, si pudiera, me quedaba en mi casa y pasaba estos días como un día normal.
Que sí, que los regalos a todos nos hacen ilu, pero todo lo demás podrían metérselo por el culo.
Y todos nos quejamos y acabamos TRAGANDO, en el amplio espectro de la palabra, por no montar una escenita, por quedar bien y por, simplemente, gilipocostumbrismo.

Feliz Navidad, atontaos.

A ver si este año ponemos remedio a las catástrofes antes de que ocurran. Y me dedico, la primera, a mí misma esta reflexión.

A todos los demás que disfrutáis de las fiestas, que nadie se me queje de los kilos gratis, o le hago tragar diez kilos de turrón de Gijona.

Besis. ~



sábado, 20 de diciembre de 2014

Y pasaba por aquí...

No hay gran cosa para contar, la verdad, pero no quiero ir dejando de lado el blog.
Supongo que si no hay novedades, tampoco hay nada malo por decir.
El peso sigo más o menos igual, rondando los 57-57,5; teniendo en cuenta que esta semana solamente dos días he hecho ejercicio, estoy durmiendo mucho menos de 7-8 horas a diario y además la semana que viene me toca la Roja.

El martes me corté el pelo, nada importante, solamente un saneo y poco más. Después de eso me pasé por la academia de japonés a por una máscara de demonio tengu para S y hablé con una de las profesoras y me dijo que si quiero empezar de nuevo, por ella incluso podría ir más días de lo acordado para ver en qué grupo encajo mejor.
Se me ha olvidado mucho el idioma, me dijo que repasara sobre todo hiragana y katakana para poder tirar de ahí hacia la gramática, ya que de vocabulario recuerdo varias palabras, incluso kanjis. La idea es empezar en Enero y tengo muchas ganas, la verdad. Hace unos 4 años que lo tuve que dejar por la economía y me deprimí infinitamente.


La cosa es que Enero promete ser un mes bastante movidito, entre Año Nuevo y Reyes con sus comilonas familiares, el inicio de un nuevo curso de japonés, fiesta grande en mi ciudad, el viaje a casa de S a final de mes y además voy a visitar a A.
Cuatro días y a primeros de mes, pero estoy muy ilusionada, no hacemos más que planear cosas juntos. Me moriré de los nervios esas 6 horas de tren, estoy segura.


Este Domingo se abre la veda a las comidas engordantes y por una parte me ralla bastante, aunque es un día de los clásicos donde uno sale de fiesta y es imprescindible en el año, una feria típica. Espero que sea igual de bueno que el del año pasado, pueda comer poca comida grasienta, beber suficiente y si acaso, bicarbonato para la digestión pesada.
Y el miércoles tengo cena familiar donde mis padres me han estado presionando para que vaya, porque no quiero verles ni la cara a algunas tías que estarán allá; y al final iré. Ya por pesadez e insistencia.

47kilos estuvo rallando para quedar el otro día, aunque desde comienzos de mes estoy dándole largas. Me aburre.
Ni se espera la noticia bomba de que ya no estoy disponible. Jáh.
Chavalote, que una ya llevaba 4 años aburrida, now is MY time.
Y haz puto caso a tu novia o déjala, que rallas, tronco.


Entramos en los Días Peligrosos pre-regla, recemos para que no sea un desastre mortal y acabe atracándome para variar.
¡Feliz finde!

Por cierto, ¡GRACIAS por esos 100 seguidores y las 20.000 visitas al blog. Así cualquiera se anima a escribir!


martes, 16 de diciembre de 2014

Rollercoaster

AVISO: ENTRADA LARGA.


Pues sí, hola, soy una montaña rusa. Ahora estoy tan deprimida que prácticamente quiero dejar de existir, ahora me duermo, ahora lloro, ahora me alegro por tonterías, ahora me río, ahora soy casi feliz, ahora de repente me deprimo de nuevo.

No me considero bipolar, eso sé perfectamente que es una enfermedad chunga y no soy de las que el ánimo le cambia en 15 minutos precisamente, salvo si es para deprimirme. Como todo el mundo, I guess.
Okay, solo por acaración.

En cuanto al otro día, de entrada he tomado la decisión de ir al médico a pedir cita para el loquero psiquiatra. Creo que mis momentos de tristeza o depre, están pasando a ser -si es que no lo son ya- depresión. Y cada vez van a peor, con lo que claramente quiero ponerle freno; no me gustaría no despertar un día de estos.


Os cuento un poco por encima, al menos para que entendáis parte del motivo de mi destrucción mental, aunque sé que a veces las cosas las hago mucho más grandes de lo que realmente pueden llegar a ser.


El Miércoles creo que fue, tuve una discusión con mi padre, de las que me ponen bastante mal. Discutir con él siempre es extremadamente más destructivo que hacerlo con mi madre; con ella es mucho más meentraporunoídomesaleporelotro
Llamémoslo equis, pero acabé metida en la cama a las 5 de la tarde, sin ganas de levantarme en una década, con varias pastillas para dormir y apagar la cabeza. Acabé levantándome súper zombie, fumándome un par de porros, me bebí una birra y un martini-cola.
Sé que no está bien y no pretendo un beneplácito por parte de nadie. Simplemente pasó así, y ya. No me justifico, pero era lo que en el momento me salió.
Fugazmente se me pasó la idea de pegarme varios tajos en el brazo, pero esa sensación pude reprimirla bastante fácil.
En fin, pasamos de díaDel Jueves ni me acuerdo.

El Viernes, cuando ya estaba empezando a sentirme mejor, de repente me llega otro bombazo que me tumba como una ficha de dominó: S tiene novia.


¿Y por qué me afectó tantísimo? Porque lo conozco desde hace 6 años, y aunque él sí me ha conocido con pareja, yo a él no. Y SIEMPRE ha estado ahí. Todos los días desde hace seis años. He compartido cosas con él que no lo he hecho con nadie, me ha ayudado a superar rupturas, me ha ayudado a salir del trastorno alimenticio cuando le pedí ayuda para poder dar el último empujón, me ha refugiado en su casa en momentos en los que no podía ni siquiera respirar en la mía hasta el punto de sentirme parte de su vida. Como si también fuera mi casa, sus gatos fuesen también míos, sus amigos fuesen mis amigos y un largo etcétera.
Y ni siquiera hemos sido nada, no nos ha hecho falta. Cuando no sientes mariposas en el estómago por alguien, no puedes pretender forzar la situación por muy cómoda que estés en su presencia, porque al final no es una relación real. Es como digo, familia. Y por su parte ha sido siempre exactamente así, aunque yo haya hecho cosas por él que nadie más ha hecho -y que suelen ser esos detalles que tienen tus novixs contigo, blablablá- y en su caso, ídem.

Me sentí devastada. Abandonada. Sola. Traicionada. Sustituída por una mejor versión de mí misma. Una sensación demasiado similar como cuando mi mejor amigo de la infancia me dejó tirada de lado tras casi 20 años de amistad para juntarse con otra que le convenía más que yo, a día de hoy sin habérmelo explicado siquiera. De pensar "otra vez no, joder. ¿Por qué otra vez?"
Y lo peor de todo, me sentía ESTÚPIDA. Estúpida por ilusionarme por comprarle cosas para navidad, por hacer algo que a partir de ahora hará SU NOVIA en mi lugar. Por quitarme la opción de hacer algo bueno por él y sentirme bien, porque ya no me sentía con derecho a ello, porque ella es más importante que yo.

Y sí, puede que para alguien que no me conozca ni haya tenido una relación de amistad tan fuerte en su vida puedan parecer celos, pero no lo son. Era solamente una sensación de deshaucio y de inutilidad. De hecho no soy celosa en absoluto, nunca lo he sido con mis parejas, y de buena tinta sé que algunx que otrx me puso un buen casco de vikingo.
Seguimos.

Al final, me harté de hablar del tema con varias personas, las cuales todas me ayudaron muchísimo. Hasta le grité a S por teléfono hasta quedarme con la garganta seca, aunque más tarde le pediría disculpas por eso.
Con diferencia, K fue la voz sensata en todo esto. Te dice las cosas tal cual, aunque te duelan, que parece que hasta a veces son sin pizca de tacto; pero si no fuese así, no sería él. Su frase fue algo así como:
"Hija, te estás haciendo una película increíble tú sola. Para rodarla en vídeo o escribir un libro. ¿Tu estás tonta? ¿No te ha dicho que entre vosotros nada va a cambiar, que para él sigues siendo igual de importante en su vida y que no te va a dejar de lado? Pues ya, déjalo. Deja que pase el tiempo y si realmente luego pasa como con X (mi amigo de la infancia), le mandas a tomar por el culo y vienes a mi casa a llorar".

Y me quedé con cara de "vale, soy subnormal". Esa noche lo abracé cuando lo vi y le llevé un donuts, que sé cuánto le gustan xD Nos tomamos unas copas junto con M, nos reímos mucho y pude por fin desconectar de toda mi basura mental.


Jóder, me está saliendo un rollo patatero impresionante.

Os cuento más cosas. Y esto es MUY dafuq teniendo en cuenta todo lo que acabo de explicar sobre S, pero el tema es que he conocido a alguien.
Ya lo conocía, por encima, no es que de repente me lo hayan presentado o algo, sólo que de repente empezamos a hablar y la química fue instantánea (aparte de que el pobre me ha aguantado lo indecible estos días de depre). Okay, vamos a llamarlo A. (saluda a la cámara!)
Conocí a A hace tiempo, frecuenta foros sobre TCA que visito, porque en su día pasó por lo mismo y ahora tiene una época mala y quiere evitar volver a caer. Whatever, tampoco creo que sea de mi competencia contar vidas ajenas, respeto la privacidad de los demás en ese sentido.

La cosa es que habíamos hablado un par de veces y siempre me preguntaba qué tal el día, qué tal estaba. Y yo que soy así de simpática y amable, la mayoría de las veces no contaba ni papa. También sé que lee este blog, cosa que hace más fácil el hecho de que sepa cómo me siento exactamente.
De eso que piensas: si has visto esto y no te has asustado y sigues queriendo conocerme, has pasado el nivel, chaval.


Y para qué entrar en detalles, estoy como las crías de 14 años. Feliz, ilusionada, con estrujamientos estomacales que según recuerdo se parecen a esas mariposas y a la sensación absoluta y total de estar colgadísima. ¿Y sabéis lo mejor? Que creo que él está igual que yo. Es verle la cara y iluminársele la mirada, no parar de sonreír, reír, bromear y hacer el indio hasta que te duele la cara y la barriga. 
Y eso, queridos niños, vale su peso en oro.

Y creedme, había renunciado totalmente a volver a sentir algo así, tras más de 4 años, pensaba que esa parte de mí se había muerto. Literalmente.


Para terminar, que creo que ya es hora, os cuento que el tema del peso parece que por fin va bien. Sigo ayunando dos días a la semana -esta semana estoy planteándome el hacerlo tres días- y aunque no me pego semejantes palizas de gimnasio como antes, me noto/veo mucho más delgada, y el peso va bajando.
Ayer concretamente, vi un 56,8. Inimaginable hace 3 semanas o 4.

He tenido incluso oportunidades de atracarme con infinidad de mierdas, y motivos no me han faltado, pero he podido anular ese pensamiento.

Como diría alguien, hasta me siento "follable". No os hacéis a la idea del tiempo que hacía que no me sentía así. Porque sí, no es lo mismo tirarte a uno que te da exactamente igual y que además vas medio pedo/fumada y estás prácticamente anestesiada, a REALMENTE sentirte atractiva, aunque sea por ratos.



Creo que voy a dejarlo aquí por hoy, ya es demasiado para leer. 
Muchísimas gracias a todas, por vuestros mensajes y comentarios, por el ánimo que dais que dan ganas de volver aquí siempre, donde te sientes comprendida y apoyada.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Log Off

Desde el último día que publiqué, todo ha ido mal. He vuelto a caer en una depresión que cuanto más lucho por sacar la cabeza y respirar, más se me llenan los pulmones de agua, ahogándome cada vez un poco más. Ni siquiera tiene que ver con el peso, por mucho que influya.
Estoy emocionalmente destrozada, quiero llorar hasta hartarme, pero ahora mismo ni siquiera puedo porque me verán la cara hinchada y los ojos enrojecidos y no harían más que preguntar.
Necesito salir de aquí, siento que me ahogo, físicamente. Me aplasta, me hunde y me destroza.
Si mi tablet no hubiera tenido que ser reseteado ayer, ya me habría ido. Ahora tengo que perder el tiempo rellenándolo de aplicaciones que necesito para leer y luego ducharme, vestirme y salir de casa. A donde sea, sólo necesito leer en un sitio tranquilo y sin gente.
O rodeada de extraños para los que eres invisible.

Richie no da señales de vida y K me ha dicho que vaya a esperarlo cuando salga de trabajar. Sé que no me dirá lo que quiero oír, pero por eso es mi amigo.
No sé cuándo volveré, ni cuándo pasaré de nuevo por aquí a escribir, simplemente no puedo.

Irune y Samael, siento no responder los emails. Lo siento, pero no puedo.
Tupuedes, cuando esté más estable intentaré hablar contigo, al menos me río por tonterías. Pero no ahora, cuando solo abro la boca y me pongo a llorar.

Lo siento mucho, os quiero y os sigo leyendo.




miércoles, 10 de diciembre de 2014

Las cosas se ponen duras de vez en cuando.

Pues sí, hoy ha sido un día bastante duro. Puedo decir que he ayunado, aunque no tenga la sensación de haber cumplido honestamente, y el ejercicio de hoy ha sido penoso, ni siquiera he sudado.

Desde ayer a la noche estaba con antojo de tomar lácteo, lo cual al final no hice y me costó un mundo. El desayuno del ayuno ha sido como siempre: medio litro de café negro con un chorrito de leche. Ya, eso no entra dentro de un "ayuno", pero soy incapaz de beber el café sin nada.
El peso ha subido 200 gramos, no es mucho pero igualmente son de esas cosas que cuando te levantas desmotivadilla, te tiran más para abajo que para arriba.
He mirado por internet la empresa de paquetería que tenía que traerme el iPod, y según ellos, vinieron a mi casa la semana pasada y yo no estaba. MENTIRA PUTA. No salí ninguna tarde de casa. He llamado para cagarme en todas sus putas madres y al final me han lo han traído a las 3 de la tarde.
En este país parece que si no amenazas nadie te hace caso.

He ido tardísimo al gimnasio, y como resultado, no he hecho ni una miserable hora. O ha sido una hora, pero muy escasa.
Ni tenía motivación para correr o cansarme y ni he sudado. Sí, vale, he hecho sentadillas con barra de 12 kilos sobre mis hombros y algunos cuatro ejercicios más con pesas, pero y qué. Ni cansancio ni hostias, solamente un vacío enorme.



Además, si quería ser capaz de seguir con el ayuno, tenía que irme a casa cagando hostias. Bien porque llegaba el paquete del iPod y tenía que reenviar el estropeado y porque sino no iba a tener la oportunidad de hacer el teatro de "ya he comido". Del asco.
Y me he comido un trozo de pan y me odio por eso. Es como hacer trampa.

Me ha llegado también un email de que mi paquete de Zara estaba para recoger en la tienda y malditas las putas ganas que tenía de ir a ninguna parte. Ni de conducir, ni de nada.
He llamado a Richie por si me acompañaba y al final no podía, con lo que aprovechando que mi padre tenía que comprar en el supermercado de al lado, he ido con él en coche.
(Que yo conduzco, pero la verdad, hoy simplemente no tenía ganas de nada).
Además el hambre me ha tenido de mal humor todo el día, junto con la rallada del iPod hasta que lo he tenido en mis manos. 
He ido a comprar un cargador original de Apple por si las moscas, y no tenían la pieza que va enchufada a la pared. Bueno, ya me pasaré por la tienda oficial un día de estos.


                                         
Esto es lo que compré, que no pienso estrenar hasta los 55 kilos, por mucho que me valga la talla.
                 
Al llegar a casa me ha llamado Richie de nuevo, que estaba libre y que si hacíamos algo. Yo con mi malhumor perenne no tenía ni ganas de salir y mucho menos de comer, así que le he dicho que se viniera a casa a jugar un rato PSX y le he regalado una maxi cookie que me dieron mis padres ayer y un Kinder Bueno que tenía por ahí.
Él feliz y yo sin tentaciones por medio mucho mejor.
Al final a eso de las 8.30 o así me he hecho un sandwich pequeño y me he comido un trozo pequeño de la galleta. Ya no importaba, era la hora planeada para romper el ayuno.

Al menos me ha hecho distraerme y nos hemos reído un rato jugando a cosas del año catapún.



He cenado una ensalada grande, surimi de pescado (gulas), yogur y un par de trozos de pan. Y me siento un fracaso, como que nada de lo que he hecho haya servido para algo en el día de hoy.
Creo que sobre todo es por el ejercicio, pero lo que con pocas ganas se comienza, mal se termina.

PS: Clara y Samael, os respondí a los comentarios, pero no sé si os llegan las notificaciones. Si eso avisadme y empiezo a responder en el post siguiente.
De todos modos, mi email está ahí a la derecha anotado, para el que quiera.

Tengo que llenar el nuevo iPod de música si es que mañana pretendo rendir en el gimnasio, y hay muchas canciones que descargué que se han bajado mal y tengo que volver a buscarlas por todo YouTube. Del asco y pereza increíble.

No estoy demasiado positiva hoy, me siento una vaca inútil y gorda. Como con sensación de que el ayuno de hoy no ha valido para nada, no lo sé.



Me siento vacía emocionalmente; solo espero no llenar el vacío con comida, aunque no sé qué es peor.

Ah, y se ha roto la silla de mi mesa del pc. Podéis quedaros tranquilos, que no por mi peso de gorda, sino al levantarla del suelo, de puro viejo. Y ahora me siento en una puta silla plegable extremadamente incómoda 
 |  ̄ヘ ̄ | .

lunes, 8 de diciembre de 2014

Lunes de puente.

Uf, creo que hasta me vengo a escribir de puro aburrimiento, la verdad. Vaya finde más soso; tres días seguidos festivos, tres días con todo cerrado, lluvia a cántaros y nada por hacer.


El Sábado al final acabé yendo al cine en familia, a ver Exodus. Nada del otro mundo, muy buenos efectos especiales, sí, pero la historia de Moisés me la tengo ultra trillada (y ojo, no soy creyente).
Sinceramente, soy mucho más fan de El Príncipe de Egipto xD
Y como algo a destacar, conseguí resistirme a las palomitas. Y no me costó poco que digamos, eh.
No llamé a nadie para salir porque estando a 3ºC y lloviendo a mares creo que a nadie le dan ganas de salir de fiesta (salvo a Flau, jajaja).

Si tienes fe - El Príncipe de Egipto


Ayer, Domingo, vino una de mis tías a comer. Puta Mierda.
Con ella me llevo genial, el problema es la de siempre: comida familiar = no te libras ni queriendo de comer como si no hubiera un mañana.
Y para cuando quise escaparme a vomitar, había pasado más de una hora, con lo que dudo que apenas sirviera de algo. Remordimientos mil, casi no cené, y aunque me híper antojé de ColaCao antes de dormir, me fui a la cama sin tomarlo.
Porque no iba a cenar nada salvo eso y acabé comiendo tostadas y queso batido. Así que las dos cosas No way José.


Esta mañana la báscula me ha regalado un 57.7 BIEN. Dos kilos trescientos gramos en una semana, que serán de agua casi todo y no de grasa, pero me la suda, no me he tomado medidas para comprobarlo. 
Al menos me ha alegrado el día.

Me he dado el capricho de desayunar en la cama, como si fuese Domingo, y además no había nadie para molestarme por ello. ^_^

Después de limpiar y recoger mi habitación, tocaba comer. Al final he tomado algo de albóndigas, un huevo cocido y piña y planeo cenar un buen tazón de sopa (sin fideos) y una ensalada variada que me tape el estómago hasta mañana. Y a lo más, leche caliente o ColaCao ligero. Depende de cómo me porte.


Debido a los buenos resultados de esta semana, estoy motivada para hacer en esta que empezamos otros dos días de ayuno salteados. La idea es hacer el primero mañana (desde la cena de hoy hasta la de mañana) y el siguiente el jueves o el viernes.
Me ilusiona pensar que podría ver el 56, aunque no quiero tirar las campanas al vuelo, no sea que vuelva a cagarla como es mi costumbre.

Esta semana debería dejar zanjado casi del todo el tema del iPod y un pedido de cosas de Zara que compré el Black Friday; y creo que hay mercadillo japonés de nuevo el fin de semana.
Por lo demás, no hay más novedades.
Besos y feliz comienzo de semana.


sábado, 6 de diciembre de 2014

Sábado. Va de anónimos la cosa.

Creo que ya estaba echando de menos los Trolls de internet, los Haters. Desde que cerré mi página con 50.000 fans que no me molestaba en responder a nadie que solamente viene a comentar sin utilidad.
Supongo que eso es porque mi blog cada vez lo lee más gente, ¡já!.

No sé ni cuánto tiempo me llevas leyendo, pero ¿te crees que en serio me planteo que he quemado 14.000 calorías (sí, exacto. Catorce mil. Siete mil por cada kilo de grasa pura) para quitarme los dos kilos? ¿No serías tu también quien me dijo que parece que mi peso real es solamente una semana al mes, un par de entradas atrás? Porque por si se te ha perdido la información, también se me ha ido la regla esta semana.
Puede que no sean dos kilos de grasa pura, que no lo son, pero la sensación de estar mucho más deshinchada no me la quita nadie. Ni el empezar a notar/ver de nuevo huesos que estaban enterrados bajo una capa lipídica.
Lo de que me esté dos meses sin comer es la cosa mas estúpida que he leído, y mira que leo wannadas a diario (por muy intento de sarcasmo que sea). Y además, te diré que al día siguiente del ayuno, anteayer, comí bastante normal para ser yo, y no subí más que cien gramos
¿Alguna otra cosa más? Ah sí, llevo desde el día de la tableta de chocolate sin atracarme. Y no tengo planes para ello por el momento.


Creo que está de más decir que ahora tenga que dar explicaciones en un mundo virtual acerca de en qué me gasto el dinero ganado en el mundo real. Ni cuánto tengo, ni cuánto me queda, ni cuánto me gasto o me voy a gastar. Faltaría mas.
Y por cierto, me quejo de lo que me sale del níspero, que para eso es mi blog.


Hola Clara,
¿Te crees realmente que me vanaglorio de mi enfermedad o hago apología de la bulimia o trastornos de la alimentación? Si es así, creo que realmente deberías mejorar tu análisis sintáctico.
Cuando llevas diez años (sí, has leído bien, DIEZ AÑOS) tratando de tener un peso y una talla adecuada, tratando de comer normal y conseguirlo por épocas y otras no, atracándote y haciéndote más daño de lo que otra persona te haya hecho, ¿te crees que realmente no me he planteado curarme? Como veo, no tienes ni idea.
Los cuatro años que estuve totalmente ajena a este mundo tuve mucha más tranquilidad mental, pero, como sucede en este tipo de trastornos, al no saber medir las cantidades correctas de comida y sumado a un sedentarismo más que evidente, volví a engordar. Y eso, sumado con la depresión que acarreaba de antes y que se multiplicó por dos y los problemas económico-laborales de mi casa y familia, hicieron que simplemente me diese igual y volviera a esto.
¿Acaso vas a terapia para creerte toda esa utopía de que algún día podrás comer sin engordar o sin que te importe? Porque yo para eso sí soy más realista -o pesimista, como lo quieras llamar- y sé que NUNCA podré relajarme en cuanto a la comida, aún estando parcialmente recuperada, si es que no quiero volver al pozo del infierno.
Hasta los terapeutas que tratan esto no se ponen de acuerdo si los TCA son algo que tenga cura o simplemente que se quedan como enfermedad crónica en tu vida.
Ruego si conoces a alguien que ha padecido cualquier trastorno alimenticio y ahora vive su vida como la de una persona normal y ni siquiera sienta culpa tras comerse una tarta de chocolate, me la presentes. Para que me dé el ingrediente secreto de cómo conseguirlo.

El hecho de que conmigo misma sea mucho más estricta no significa que el resto tengáis que tomar ejemplo e imitar mi conducta. Ni usarme como ejemplo (jajaja, que me desorino, por favor) para saber qué no debes hacer en la vida.
Créeme, si necesitas un ejemplo de anti-bulimia, busca noticias en internet sobre esa joven que se murió de paro cardíaco y estómago reventado con la cabeza colgando de la taza del váter. Seguro que el shock es mucho más grande que lo que yo pueda contar sobre mi vida aquí. O de aquellas que vomitan 8 veces diarias y sigue sin ser suficiente para calmarse.
Que ejemplos extremos hay muchos, para qué conformarse con una vida mediocre.

Como bien me dice siempre Miriam, (a quien admiro y aprecio a partes iguales, sobre todo por haber tenido la fortaleza de poner punto final a su enfermedad y buscar ayuda y salir de esto casi por completo y además de eso, animar y ayudar a otras a hacerlo), cada uno debe ser quien decida salir de esto y nunca terminarás de luchar contra tu Lado Oscuro. 
Y para eso se necesita estar muy mentalizado, además de la ayuda de un profesional, o de muchos. Y no es mi caso, desde luego que no lo es. Porque para mí la sensación de engordar de nuevo es mucho más destructiva psicológicamente que tener que sufrir por adelgazar.
Y el día que me cambie el chip de nuevo, volveré a intentarlo. Pero no por el momento.

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En otro orden de cosas, ayer volví a ayunar de cena a cena, esperando ver si esta semana veía el 57, aunque fuese 57,9. 
Y la verdad es que no. Sólamente bajé 200 gramos, me he quedado en 58,0 y no he pasado por el baño (lo cual es normal debido a la poca cantidad de comida) y aunque se me pasó por la cabeza ayer tomar un laxante, al final no lo hice. Supongo que mi cuerpo ha dicho "eh, ya está, no me metas más caña que esto es todo lo que te puedo dar". Y está bien, lo acepto.

Y cené pizza casera light. Y la digerí; lo cual para mi es un logro, porque tampoco terminas de librarte de la culpa, pero al menos me puse a prueba para ver qué tal me iba la semana y creo que por esa parte he superado el reto.
Ni atracones, ni vómitos (salvo el de la cena del Martes), y desde luego los ayunos me los esperaba bastante peor para alguien como yo.
Ahora toca fin de semana largo hasta el Martes (el Lunes es festivo) y el tiempo está asqueroso, ni para salir a comprar el pan, así que veremos qué tal se me dan estos días de sedentarismo y comida (que parece que han comprado comida por si hay aviso de guerra xD).


Creo que lo dejo aquí por hoy, ya va demasiado discurso para cosas de poca importancia, y lo demás no hay mucha novedad que digamos.
¡Un beso!

jueves, 4 de diciembre de 2014

Pereza

Tengo mucha pereza por escribir, y lo peor es que ya llevo más de media semana sin dar señal de vida.

Esta semana está siendo algo durilla en cuanto a obstáculos. El Lunes todo fue bastante según lo planeado, no hice deporte, fui a cobrar y de paso me compré unas botas para el agua que me quedan enormes x_x
El Martes mi iPod murió, sí, ese que no tiene ni dos meses. Muchos trámites con Apple y me han retenido dinero mientras me envían uno nuevo y yo les reenvío el estropeado. Pasé una tarde bastante puta, pero al menos pude medio solucionar las cosas y no acabar atracándome. Eso sí, acabé vomitando la cena y tampoco hice deporte.
El Miércoles hice un día de ayuno -increíble pero cierto-. Desde la cena de la noche anterior (aunque ni siquiera sé si contó como cena) hasta la cena de ayer. Incluso fui al gym y lo llevé bastante mejor de lo que pensaba. Ni siquiera dolor de cabeza.
Hoy el día va tranquilo, estoy comiendo poco, he ido al gimnasio y la cena planeo hacerla lo más ligera posible o vomitarla. No quiero cagarla y no pienso permitirlo.


Según el peso tengo casi dos kilos menos que el Lunes, pero como que tampoco quiero tirar las campanas al vuelo, que parece que lo cuentas y te gafas. Actualmente en 58,1. Sería un puto milagro ver un 57 este fin de semana. Soy escéptica, pero me jodería rebotar.

Se me han acabado las pastillas drenantes y me compré un jarabe que debería hacer el mismo efecto pero sabe a rayos fritos. Uagh, que asco.

A ver si me quito la vagancia y os vuelvo a escribir decentemente, que parece que la inspiración me llega después de desayunar -en la hora de hacer ejercicio- y luego ya se me reseca el cerebro.

Un beso, os leo.


domingo, 30 de noviembre de 2014

Paint it, red.

Y aquí estoy, habiendo terminado de tomar mi té laxante y pintado mis uñas de rojo, pensando cuanta exposición al ácido estomacal van a aguantar antes de empezar a descascarillarse de nuevo, a si volveré a hacerme herida por rasparme el paladar por tener las uñas largas, a si tendré ese arranque suficiente que necesito para volver a bajar de peso y la motivación o la mentalidad necesaria y no paro de sentirme insuficiente hasta para eso.


No sé cuánto peso, ya me informaré mañana si es que me levanto más ligera.
Es estúpido pesarse si no he dormido lo suficiente y si he tenido que estar comiendo como una vaca para mantenerme estable en el trabajo. 

Mañana es un día de empezar cosas. Lunes y día 1. Y en mi caso, mañana me levantaré con sensación de ser Domingo, eso a saber a qué hora será, que tras la paliza de trabajo de ayer y la migraña que me ha acompañado hoy por la mañana, noto el cuerpo cansado. Mi intención es ir al gimnasio a primera hora de la tarde, pero, ¿lo haré? ¿O me tomaré el día tranquilo, como siempre, y luego iré a última hora al trabajo a cobrar?
La respuesta evidente me pudre las tripas, la otra me deja en incertidumbre.

A veces me sorprende cómo algunas personas que apenas me conocen se dan cuenta que algo falla en mí. Esa tristeza que es casi palpable a veces, ese Lado Oscuro que se mastica, pero no sabes a qué sabe.
Y sin motivo aparente les caes bien, porque empatizan contigo pero ni saben en qué están empatizando.

Y tú mientras tanto escondes todo tras una máscara de ironía, sarcasmo y humor negro.



The Rolling Stones - Paint it, black

viernes, 28 de noviembre de 2014

A la mierda.

Y ya está, peso 61 kilos.




IMC de casi 24. Me diría de todo, pero lo único realmente que sale de mí es decir: puta gorda de mierda.
Se ve que no puedo tratar de comer a mi ritmo, sin atracones y hacer ejercicio moderado y trabajar como todo el mundo. 
Porque no soy como todo el mundo, soy anormal.

Pues bien, la anormal tomará su vía de adelgazamiento normal desde el lunes, ya que los compromisos sociales (véase trabajo) no le permiten hacer la rutina que acostumbra.

De nuevo habrá menos capa epitelial en mi garganta, más acidez en mi estómago y más arena en mis riñones. ¿Más claro? Llámalo vomitar todas las comidas y hacer del resto una cantidad mínima.



Y gimnasio 5 veces a la semana, 2h 30 minutos cada día. Ni tengo agujetas, ni me duele la rodilla/muñeca, ni estoy deprimida.
Se acabaron las excusas de gorda de mierda. Ahora ya no va a ser por buscar la motivación, sino por castigo.

Y de nuevo viene Santo Tomás y pondré excusas para no salir a comer ni beber (o sea, no salir) y Navidad-Año Nuevo, donde pasaré la noche con la cabeza metida en el wc o amargada viva por no poder escaparme hasta que no haya nadie.
Igual que el año pasado, pero con 7 kilos más.


No tengo ganas de hablar, agradezco el apoyo pero a veces me parecen simples mentiras piadosas y lo que necesito, aparte de la báscula, es una dosis de realidad.
La que está gorda, está gorda. Y ya está.



miércoles, 26 de noviembre de 2014

Pensamientos inconexos

Hola, la verdad no sé si paso por aquí para desahogarme de verdad o es que mi subconsciente me putea, para variar, y así hacerme ir al gimnasio mucho más tarde (o no ir), como tantas otras veces.

Son muchas las cosas que me pasan por la cabeza, y a grosso modo, ninguno de los pensamientos es positivo.



- El peso marca 1kg 100grs más que el lunes: 59,5kg. Mañana me viene la regla, pero igualmente es algo que me hace sentir como una puta mierda.

- Ayer no hice deporte y las 3 horas de trabajo no cuentan como algo que te canse lo suficiente. Y a este paso hoy voy por el mismo camino, aunque una pequeña parte de mí se niegue a resignarse, pero la otra da argumentos para no hacer nada salvo setear en casa.

- Ya me he enterado que en la heladería no cuentan conmigo para contratarme a jornada completa para todo el año. Después de haberles dado todas las posibilidades del mundo y ser la única que ha respondido al teléfono, de repente no les intereso y si acaso, me pondrán a media jornada -lo que se traduce en: te pagamos una mierda y además no tienes vida personal porque los horarios te parten el día y te imposibilitan el resto- o sino me tendrán de puta; llamándome solamente cuando estén con el culo al aire. Y a partir del año que viene que mi jefa se jubila y las hijas se quedan al mando, bajan los sueldos. Lo cual me espero cobrar un 25% menos en proporción con lo que me pagan ahora. Y eso si se les ocurre llamarme, ¿eh? que parece que ni siquiera contaban conmigo.

- En mi casa la presión alimenticia por parte de mi padre es un non-stop. Él lo hace de manera inconsciente, porque le gusta que comamos y cenemos en familia, pero es un horror. 
Y para más INRI, hace comidas muy calóricas de las que siempre me han gustado, para ver si así me "animo" a comer más con ellos.

- Debido a lo anterior, adelgazar es un suplicio. No voy a escudarme en que la culpa es de otros; la culpa es mía, por gorda incontrolada y vaga redomada, pero no quita que el tratar de no vomitar y no atracarme hace que comer poco y sano se me haga extremadamente difícil.
Esa parte de mi cerebro que me obligaba a vomitar cada una de las comidas ingeridas y a hacer deporte como histérica se ha debido de dormir. Por una parte quiero que despierte y volver a adelgazar; por otra parte quiero intentarlo de manera normal. O lo más posible a alguien normal.
Pero luego veo que estoy a 3-4 kilos de que mi falda me pueda volver a caber, a 3-4cm de cintura y 5 de cadera, y me dan ganas de volver a hacer todo mal, de poder volver a caber en mi ropa, de necesitar estar algo más delgada y tener mi cuerpo de antes, que aunque no me gustaba, era mejor que lo que tengo.
Y veo que estoy a las puertas del Mes del Engorde y me angustio.

- Los pensamientos de "cuando ya no trabajes la semana que viene haces todo bien de nuevo" se supone que deberían ser tranquilizadores, pero no lo son. En el fondo me suenan a auto-excusas baratas. Y sé que cuando vuelva a casa de S en un par de meses será igual.
No tengo tiempo suficiente de adelgazar y mantenerlo y de nuevo llega otra época de engorde. Pánico, resignación y hundimiento.

Lo siento, pero ya estuve en 58 kilos durante 3 de los 4 años de mi bulimia estricta y aunque estaba usando una talla más (o media talla, dado lo que me ajustan los pantalones últimamente) y es evidente que ahora tengo menos grasa, NO PUEDO ACEPTAR ESE PESO.

Lo digo y lo mantengo: 55 kilos no me gustan, pero por encima de eso soy una puta foca marina. Necesito llegar a mi límite de 55 y no subir de ahí, sino adelgazar o en el peor de los casos, mantenerme.


martes, 25 de noviembre de 2014

Lunes

No hay mucho que contar, solo paso por aquí para dar señal de vida, supongo.
Desde el viernes he estado yendo a trabajar a la heladería unas pocas horas al día, nada que ver con las palizas veraniegas. Y aunque era el fin de semana crítico pre-regla, al menos la única subnormalidad que hice fue comerme tableta y media (o más) de chocolate Milka el viernes a las 3 de la mañana, tras haber vomitado la cena.
Súper payasa.

El Sábado dormí como 4 horas o 5 porque tenía que trabajar de mañana. Ni desayuné, claro. Quién va a tener hambre a  las 8 de la mañana habiéndose zampado 1000 calorías en chocolate 5 horas antes.
Almorcé en el trabajo, arroz que hice la noche anterior. Creo que aparte de café comí algo mas allí, no me acuerdo bien. 
El resto del día compensé comiendo bastante poco y sobre todo porque además fuimos al cine esa noche, a ver Sinsajo parte 1, y las palomitas estaban garantizadas.
Libré de Mc Donald's, al menos algo bueno.

El Domingo me acuerdo que comí muchísimo pan a lo largo del día, pero en general bastante equilibrado. Tampoco dormí gran cosa, así que me pasé toda la tarde tirada en casa tras el trabajo. Almorcé una ensalada mixta bastante grande, no merendé y cené pronto una sopa y un par de filetes, según creo. Mi memoria va así-asá.


Hoy me pesé después del fin de semana fatídico y estoy en 58,4. Al menos es una buena noticia para empezar la semana.
No tenía que ir a trabajar y en mi cabeza era Domingo (fucking trastorno de horarios) así que me ha costado arrancar una barbaridad.
He comido bastante poco a lo largo del día, hasta la hora de la cena, lo que considero una cena "normal" aunque en cantidad calórica haya sido alta. En fin.
Y al menos he ido al gimnasio un par de horas, he estrenado el nuevo cinturón para correr (y definitivamente tendría que haberme pedido una talla menos porque se me sube y no se queda encajado cuando corro pero sí cuando camino) y he llegado a casa cansada y con la cabeza totalmente out.
Eso pasa por ir con 600 calorías en el cuerpo a pegarse la paliza, si es que soy imbécil, qué le vamos a hacer.

Creo que esta semana solamente tendré que trabajar un par de horas por las tardes, con lo que veré si me organizo para ir a las mañanas al gimnasio, comer poco o casi nada y cenar medio normal/sano con la familia. Además mi padre esta semana está sin trabajar, con lo que las presiones para sentarme a la mesa en familia se duplican...


La heladería cierra por invierno el primero del mes que viene, así que hasta que no abran en Febrero estaré libre por así decirlo, si es que me vuelven a llamar, cosa que nunca es segura...
Estoy pensando en ir a final de Enero unos días de vuelta para donde S, la verdad es que mi cabeza mejoró mucho con el TCA y eso se nota a la hora de tratar de discutir contigo misma. 
La putada, la pasta. Nada nuevo...


El jueves me toca la Roja, pero no sé. Desde que volví de casa de S estoy tomando unos diuréticos del Mercadona que me van genial y me paso el día en el wc, pero espero que no me haya quitado del todo la retención de líquidos y vea algo menos de peso el martes que viene, que es cuando me toca pesar y medir...
Tampoco quiero estar reteniendo líquidos porque me siento gorda, pero quiero verme y sentirme más flaca cuando pase la regla -.-
Y hoy la verdad es que me sentía y veía como un capón de navidad. Con unos muslacos impresionantes de gordos, totalmente desproporcionados y como con zonas donde sabes que ahí sobra grasa a toneladas. 
Como el muñeco recortable donde te sales del borde y tienes que repasar y volver a cortar para dejarlo en la línea.

Ojalá pudiera hacer lo mismo.